El nacimiento de Acrescencia
no es casualidad, sino fruto de la estrecha relación que se establece entre
la voz de la naturaleza y la sensibilidad de Carmen Pichel, que supo escuchar y entender
un mensaje revelador: Acrescencia como tejido vivo, perdurable y exclusivo.
Acrescencia rompe lo efímero de la naturaleza preservando su mágica esencia
a lo largo del tiempo. Acrescencia representa una evolución estética y textil,
pues transmite todo un mundo de sentimientos y sensaciones naturales a todo
aquel que se envuelve en el tejido.